Home Enlaces Interés Bibliografía  
 
 
 


Luis

Hace unos meses empecé las sesiones de rolfing. Me acerqué a esta forma de terapia con precaución pues sólo había leido algo sobre el tema y no sabía que me iba a encontrar. La primera entrevista de información me dió más confianza y me decidí a empezar.

Ya en la primera sesión notaba,mientras la terapeuta trabajaba conmigo, una sensación de apertura y liberación de algunas partes de mi cuerpo. Después de esta primera sesión me fui a casa con una sensación nueva y mejor de mi cuerpo. A esto contribuyó no sólo el trabajo físico que la terapeuta hizo sino también las indicaciones y observaciones que ella hacía sobre mi postura y mis hábitos al moverme. Muy importantes han sido para mí los consejos y pautas que me ha dado para realizar entre sesiones,especialmente un par de ellos muy sencillos de poner en práctica y que sin embargo provocan un cambio significativo en mi manera de moverme y sentirme.

He de decir que no siempre he notado cambios inmediatos después de una sesión. A veces me he ido a casa sin ninguna sensación especial, y sin embargo, al cabo de unos días he notado algo diferente en mí.

¿Qué cosas he sentido con el rolfing? En mi caso sobre todo ha sido la sensación de ir más erguido, de quitarme un gran peso de la espalda que me oprimía al caminar y al estar de pie. Para mi esta sensación no es sólo una cuestión de estética sino que lleva aparejadas muchas más cosas. Al verme más derecho siento más confianza en mi mismo porque creí sinceramente que nunca iba a cambiar y ahora veo que si se puede. Esta confianza se manifiesta después en todos los aspectos de la vida y los demás también lo notan. Varios conocidos míos(algunos de los cuales no sabían del tratamiento de rolfing que estaba recibiendo) han hecho comentarios espontáneos sobre que me veían más erguido, más "derecho".

También tengo una sensación de respirar más profundo y de que mi cuerpo se mueve sin que yo tenga que forcejear con él continuamente, como si todo él estuviera más"ensamblado". El brazo no va ahora medio metro por delante del cuerpo y la cabeza no es tanto esa cosa pesada al final del cuello tan difícil de sotener sino que se mueve todo con menos esfuerzo y más ligereza. A veces, me sorprende a mí mismo algún gesto que hago y ,que denota más confianza en mi mismo, más seguridad. Me sorprendo cuando me siento y no siento la tentación de ladearme en el asiento ni de vencerme hacía adelante,sino que el cuerpo me pide estar erguido y lo hago de forma muy natural. Me sorprendo también cuando estoy con gente y siento mucho menos la tendencia a encogerme y encorvarme provocada por la timidez. Mi cuerpo ahora se resiste a hacerlo y pelea por estar erguido. Me sorprendo cuando estoy en un centro comercial y al verme en algun espejo tengo una imagen más erguida de mi mismo. Antes no sabía como podía ser esa sensación e intentaba "estirarme" sin saber muy bien como y casi lo único que obtenía era una sensación de forcejeo. Tengo por último un sentimiento de controlar más el espacio que me rodea o de que mi cuerpo responde mejor a mis deseos.

Hace unas semanas terminé un ciclo de 10 sesiones de rolfing y la terapeuta me mostró las fotos del antes y del después. Eran cuatro fotos y en todas ellas se apreciaba la diferencia(sobre todo yo la vi en una de perfil) pero me pareció poco comparado con la diferencia que siento yo por dentro y que redunda en una mayor confianza en mi mismo, y esta confianza me impulsa a abandonar viejos hábitos(que yo creía muy difíciles de abandonar) y a abordar otros nuevos y nuevos proyectos también.

Soy consciente de que aún tengo que seguir trabajando on mi cuerpo pero ahora lo puedo hacer desde una perspectiva más confiada.

Volver a Experiencias personales

Antes de la
1ª sesión
Después de las
10 sesiones
 
 
 
 
Rolfing®, Rolfer® y el “Little boy logo” son marcas registradas por The Rolf Institute Boulder CO (EE.UU.)
Sólo los profesionales formados y acreditados por dicho instituto pueden impartir dicha técnica.